martes, 3 de mayo de 2011

LA MONARQUÍA AUTORITARIA EN ESPAÑA EN EL SIGLO XVI

I – CARLOS I

1 – La herencia de Carlos de Habsburgo
Carlos I de España y V de Alemania era hijo de Juana de Castilla y de Felipe de Austria, nieto por tanto de los Reyes Católicos y del emperador Maximiliano I, de los que heredó un gran imperio.
- Por la parte materna: el reino de Castilla, el de Navarra, la Corona de Aragón, los territorios italianos y las posesiones americanas.
- Por parte paterna: de su abuela María de Borgoña los Países Bajos, Luxemburgo y el Franco Condado, de Maximiliano, Austria y el derecho al título imperial.


2 – Problemas internosCarlos I educado en Flandes, llegó a la Península sin hablar castellano, rodeado de consejeros extranjeros y sin intención de atender a los asuntos del reino. Sólo convocó las Cortes para pedir dinero para coronarse emperador.
Cuando partió a Alemania dejó un malestar creciente que estalló en diversas revueltas:
- La revuelta de las Comunidades: Comenzó en varias ciudades como una protesta de los hidalgos, artesanos y comerciantes contra la falta de respeto del rey por las leyes del reino.
El conflicto se extendió a los campesinos con un carácter antiseñorial. El ejército comunero fue derrotado en Villalar y sus dirigentes Padilla, Bravo y Maldonado fueron ajusticiados.
- Las Germanías: estallaron en la Corona de Aragón, con especial gravedad en Valencia y Mallorca. Fue una revuelta de artesanos y campesinos con reivindicaciones políticas y sociales. El rey se alió con la nobleza para sofocarla.

3 – Conflictos externos
El título imperial y su papel como defensor del catolicismo llevaron a Carlos a numerosos conflictos.
• Francia era su principal rival por la hegemonía en Europa. Luchó en varias ocasiones con el rey francés Francisco I, al que derrotó en la batalla de Pavía.
• Los turcos amenazaban la zona del Danubio y el Mediterráneo. Para detener su expansión Carlos I ocupó Túnez.
• Los príncipes alemanes apoyaban a Lucero y se enfrentaban así a la autoridad imperial. Tras varios intentos de conciliación, se produjeron varias guerras de religión que concluyeron con la Paz de Augsburgo que reconocía la libertad religiosa de cada príncipe en su estado.


II – FELIPE II
Carlos I abdicó en su hijo Felipe II y le cedió todos sus territorios excepto las posesiones austriacas y el título imperial que pasó a su hermano Fernando.

1 – Política interior
Felipe II gobernó un inmenso imperio ya que también heredó de su madre Portugal y todas sus posesiones, pero al no ser emperador, pudo centrarse en los intereses de la monarquía hispánica.
El monarca se encargaba personalmente del gobierno desde Madrid, que se convirtió en la capital, y desde el palacio de El Escorial, que mandó construir en los alrededores.
El rey continuó con la monarquía autoritaria, pero el poder del rey aumentó y también la centralización. Las Cortes casi nunca se convocaban y el rey gobernaba ayudado por una gran cantidad de funcionarios (burocracia)
El rey amplió el sistema de consejos creando el Consejo de Estado, el de Guerra y el de Hacienda e impuso la figura del corregidor en los municipios.

2 – La defensa de la ortodoxia católica
Felipe II impuso el espíritu de la Contrarreforma y la lucha contra el protestantismo. Con este fin prohibió la importación de libros y salir a estudiar al extranjero. También impuso una férrea censura.
Se impulsó la actuación de la Inquisición que celebraba autos de fe para juzgar a los católicos sospechosos de cualquier desviación religiosa, bien por herejes o por falsos conversos. También se impuso el concepto de “limpieza de sangre” que impedía ostentar cargos a quienes tuviesen antepasados judíos o musulmanes.
Los problemas más graves se produjeron con los moriscos de Granada a los que se les prohibió el uso de su lengua y costumbres. Esto desencadenó la sublevación de las Alpujarras que terminó, tras tres años de lucha, con la dispersión de los moriscos por la Península.

3 – La política exteriorPara mantener su hegemonía en Europa y para defender el catolicismo, Felipe II se enfrentó a:
• Los franceses, a los que derrotó en la batalla de San Quintín.
• Los turcos, cuya expansión por el Mediterráneo obligó a organizar una flota aliada (el Papa, Venecia y España) que derrotó a los turcos en Lepanto.
• Inglaterra, que apoyaba a los protestantes y atacaba a los barcos españoles que comerciaban con América. Felipe II envió contra este país una enorme flota, la Armada Invencible (destruida en una tormenta).
El mayor conflicto de su reinado fue la rebelión de Flandes provocada por los fuertes impuestos y por la persecución religiosa ante la extensión del calvinismo.
El malestar provocó un fuerte sentimiento nacionalista que acabó en una sublevación dirigida por Guillermo de Orange. Los tercios españoles no consiguieron acabar con el problema y los Países Bajos acabaron dividiéndose en dos zonas: el norte protestante (Holanda) y el sur católico, dependiente de España.


III – ECONOMÍA Y SOCIEDAD DEL SIGLO XVI EN ESPAÑA

1 – La llegada de oro y plata
En el siglo XVI el enorme incremento de la demanda de productos para América y la llegada de oro y plata de ése continente produjeron un gran crecimiento del comercio que podía haber mejorado las condiciones económicas y sociales de la población. Pero no ocurrió así.
La llegada de grandes cantidades de metales preciosos provocó una subida de precios (revolución de los precios) que hizo disminuir el poder adquisitivo de las clases populares y empeoró su nivel de vida.

2 – Economía
La demanda de productos agrícolas apenas podía cubrirse con la producción hispánica ya que la mayoría de las tierras seguían en manos de nobles y eclesiásticos y estaban dedicadas sobre todo a la ganadería.
La artesanía, sobre todo la textil, también vio aumentar la demanda de productos, pero los intereses de la nobleza y de la corona que favorecían la exportación de la lana y la fuerte competencia de los productos extranjeros más baratos y de mejor calidad debilitaron la industria local.
El comercio fue el sector que experimentó mayor desarrollo. Comerciantes españoles y extranjeros se encargaban de traer productos de toda Europa y distribuir los que llegaban de América. Este crecimiento comercial se centró en algunas ciudades castellanas y especialmente en Sevilla.

3 – Demografía
A lo largo del siglo XVI la población creció en todos los reinos hispánicos, especialmente en Castilla.
La población urbana era escasa. La myoría de las ciudades eran muy pequeñas y sólo unas pocas (Barcelona, en la Corona de Aragón o Sevilla en Castilla, por ejemplo) llegaron a superar los 30.000 habitantes.

4 – Sociedad
La nobleza y el clero acumulaban las rentas y las riquezas del reino y estaban exentos del pago de impuestos. Los grandes títulos de Castilla formaban una élite con grandes patrimonios. Se hizo común la compra de títulos y el acceso a la nobleza por servicios a la corona o en el ejército.
Los no privilegiados eran sobre todo campesinos que tenían que pagar tributos, rentas, diezmos, etc. Sus condiciones de vida eran muy precarias y estaban sujetos a malas cosechas, hambres y mortandades.
Había también en la sociedad española distintos grupos étnicos y religiosos, moriscos y judíos conversos, que estaban sujetos a marginación y persecución.

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